Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

lunes, 29 de abril de 2013

Arreglo Floral







Era la mañana del sábado 31 de diciembre. Laura había preparado mini arreglos florales llamados Shojinka: Flores de Luz. Las flores eran de color amarillo y champagne. 

Puse los Shojinka en una fuente y salí de casa. Mi propósito era cederlas en obsequio a quien se cruzara en mi camino. No imaginé que resultara difícil la entrega de los arreglos. Había mucha desconfianza entre la gente: 

1) No me ofrezca nada. Yo estoy con el de arriba. Váyase.
2) ¿A cúanto lo vendes?
3) ¿Qué cábala es?
4) ¡Homosexual!
5) Estoy apurado tío.

Ensayé mi mejor estado de ánimo, y decidí que ofrecería los arreglos solo a la gente con la que entrara en alguna sintonía visual. Así que puse la bandeja como si yo fuera vendedor ambulante. Algunos se acercaban y les mencionaba que eran "flores de luz", y que si las cuidaban, pues acompañarían su hogar por unos diez días.

Una señora me pidió dos. Una para su casa y otra para su negocio. Luego trajo a una amiga quien me dijo: “¿Por qué hace esto? Las flores cuestan.”. Yo le dije, mi esposa las confeccionó, y yo tengo el gusto de repartirlas. Le di un shojinka y ella me regaló un paquete de galletas y una barrita de chocolate.

Otra señora, ya muy abuelita, me agradeció en quechua. Yo no pude entenderle. Soy analfabeto en quechua. Un tipo, con aspecto de marginal y achorado, me dijo: “Dame una, para llevarle a la virgencita”… así que le le alcancé un arreglo. 

En un puesto de periódicos, entregué un shojinka, a cambio me obsequiaron un disco compacto de título: Cañonazos Bailables de Año Nuevo. 

En un salón de corte y peinado, una señorita me dijo: “dame la amarilla, la otra es fea”. Yo le conte: Así como no hay mamás feas, tampoco hay flores feas. Se lo dije sonriendo y amigablemente.

Llegué a casa, luego de tres horas.Había repartido todo.

(FIN)


(La imagen de la flor es de Wikimedia Commons)

jueves, 25 de abril de 2013

Imaginación


Hay un programa de TV de solo dos minutos de duración. Son bloques compactos llamados cápsulas, que tocan temas de literatura. Una maestra, comentando sobre uno de los programas, que más han impactado a sus estudiantes, le escribe al director del canal y le cuenta que un alumno de segundo, muy seguidor de las cápsulas, dijo en medio de la clase, que quería compartir una carta de amor que le había escrito a una chica de quinto. Si ella es mayor que el, pues este era uno de esos amores, que no van a ser. La carta, hacía mención a un cuento de Haruki Murakami: Por Falta de Palabras, tema de una de las cápsulas.


Cornelio que así se llamaba el estudiante, se pone pie y lee su carta en voz alta:

"Hace muchos años, dos jóvenes solos, estaban convencidos que en algún lugar del mundo, estaba la pareja ideal destinada para ellos.

El destino los juntó en una calle de la ciudad. Pero no se dijeron nada. Decidieron retar al azahar, ya que si eran el uno para el otro, pues el destino los juntaría otra vez. Y ocurrió que luego de catorce años, la casualidad, los volvió a juntar en la misma calle. Nuevamente, no se dijeron nada. No hubo palabras. Se separaron, y nunca más se volvieron a encontrar.

Por eso yo Cornelio, para que no nos pase lo mismo, he decidido hablar y escribirle a ella, esta carta de amor."

La maestra termina su carta al canal, parafraseando a Gabriel García Márquez: "Ahora Cornelio, ya tiene quien le escriba."

(FIN)

lunes, 22 de abril de 2013

Canción cósmica



Hola amigos. Hay un programa en la televisión mexicana llamado: Imaginantes. Este consiste en emitir videos de no más de dos minutos de duración. El tema, generalmente es de literatura, pero también es de filosofía y de ciencias. Aquí va una muestra:

Canción Cósmica, que tiene como protagonistas, nada menos que a los Beatles




Día Mundial del Libro


Este 23 de abril, se celebra el Día Mundial del Libro





"Donde se quiere a los libros también se quiere a los hombres."

(Heinrich Heiné) 

Nota: La ilustración es del blog: Libro Libre Perú.

CEIBO


Hace diez años sembré un árbol. Su nombre: Ceibo. Hace un tiempito, escribí sobre él. Conté como es que le conocí, y como firmé un pacto de hermandad con él, cuando una mañana le vi florecer de rosado, y me dije: ese árbol, es bien árbol.

Así que busqué un plantoncito. Un ceibo recién nacido. Lo llevé a casa, hice un hoyito, lo puse en la tierra húmeda y comenzó a echar sus raíces. El ceibo, empezaba su historia.

Tiempo después, me enteré que ese árbol era una deidad para los sabios Mayas. Es el madero nacional para los guatemaltecos, y en el país de los chapines, está protegido por ley. En esa tierra tuve oportunidad de ver ceibos gigantescos. Una carretera, tuvo que curvar su trazo, debido a que el que iba a tener, según lo planeado por los ingenieros, llegaba a uno de esos árboles que por decenas de años iba creciendo en medio del bosque. El no variar el trazo de la obra, implicaba echar abajo a una deidad Maya.

Una chica llegó a casa y vio a mi ceibo, que ya estaba jovencito. Algo de su país se cruzaba con ella por estas latitudes. Fue toda una sorpresa, para quien tomó la decisión de vivir aquí.

Pero, el tiempo pasó y la chapina, una mañana partió.

Hoy domingo, he visto al ceibo. Se está cubriendo de flores rosadas. Se está vistiendo de fiesta. Mirarle me llena de alegría… él me sigue dando su compañía.


domingo, 21 de abril de 2013

Celofán Rojo



 
El hombre había recorrido todo el local.

-Quiero que lo hagan como lo hace mi mujer, gritaba desaforado.


Desde el umbral de sus puertas, las chicas lo llamaban y le describían las más exóticas formas. Pero el hombre movía la cabeza y volvía a repetir su deseo.


Después de media hora el hombre se disponía a partir, pero su intención fue cortada por dos fornidos morenos. Al minuto la propia “mami” estaba frente a él. Mirándolo fijamente a los ojos le dijo:


-Mi querido amigo, de aquí sólo podrás salir cuando me digas cómo lo hace tu mujer.

El hombre sin bajarle la mirada, le contestó.

-Lo hace gratis.

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Autor: Houdini Guerrero. Revista de Arte y Cultura: Némesis. Año 1, número 2. Julio 1997. Ediciones Tepdico, Chiclayo.

martes, 16 de abril de 2013

Decálogo del buen narrador




Julio Ramón Ribeyro, nuestro mayor cuentista, trazó las reglas que deben regir una buena arquitectura narrativa. Aquí sus diez reglas de oro.
 
DIES PAZOS

1) El cuento debe contar una historia. No hay cuentos sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector a su vez pueda contarlo.

2) La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real, debe parecer inventada y si es inventada real.

3) El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que puede leerse de un tirón.

4) La historia contada por el cuento debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto mejor. Si no logra ninguno de esos efectos, no existe como cuento.

5) El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin ornamentos ni discreciones. Dejemos eso para la poesía o novela.

6) El cuento debe solo mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja.

7) El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, informe, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya.

8) El cuento debe partir de situaciones en la que el o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión que pone en juego su destino.

9) En el cuento no debe haber tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible.

10) El cuento debe conducir necesaria e inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Sí el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.

(De El Dominical, suplemento de El Comercio, 14 de abril del 2013)


Julio Ramón Ribeyro. Fuente: Wikipedia



Nota: Julio Ramón Ribeyro, escritor peruano 1929-1994. Su obra mas conocida: La Palabra del Mudo, que es un conjunto de relatos urbanos.

lunes, 15 de abril de 2013

Revista: Blablerias


Hola amigos

Hay una publicación de la Argentina, dirigida por: 

Vivi García
Marita Von Saltzen
Lili Basi

Es una revista de Internet sobre temática de relatos. Les sugiero visitar los números disponibles a la fecha, haciendo click en cada enlace respectivo. 









Número 1: febrero 2013, hacer click AQUI




 


 Número 2: marzo 2013, hacer click AQUÍ


Saludos amigos



miércoles, 3 de abril de 2013

Eché a perder un cargador de baterías


“Yo no tengo tiempo para tener un día malo”


Hoy me tocó reparar un carrito de niño a batería. Era un modelo sofisticado, equipado con dos baterías, que el dueño: don Alejandro, había fallidamente intentado recargar. Salvé las baterías. El carrito funcionó a la perfección, pero al momento de dar las explicaciones sobre el modo de recarga, pues conecté el cargador con la polaridad invertida y se fundió su pequeño bobinado. Me sentí mal por mi ineficiencia y también claro está, porque yo debía asumir el costo del cargador.

Mientras explicaba al dueño sobre mi percance, conecté otro cargador. Le dije me voy a quedar hasta comprobar que las baterías logren recargarse completamente. Así que pasaban los minutos y nos pusimos a conversar. Me contó sobre sus estudios y sobre Arequipa. Yo le pregunté si recordaba al señor Eloy Vera, el “Nonone arequipeño”, excepcional policía de tránsito. Se sorprendió que yo le hablara de él. La conversa siguió y me contó que su hijo, el que usa el carrito tiene un problema de salud muy serio. Sufre de una epilepsia muy severa, lo que le impide realizar por sí solo, sus cotidianas tareas. Está en tratamiento. Tiene solo cinco años y los médicos no pronostican una recuperación satisfactoria. El papá, lleva a su hijo a un colegio especial y se queda en él, dentro del salón de clases, todo del tiempo. Yo le iba escuchando y me recordé del cargador, que su “quemada” era una dificultad de nada, frente a lo que me comentaba el papá. Me dije que al final de cuentas, pues me vuelvo a hacer un nuevo cargador y asunto arreglado.

Verifiqué el estado de las baterías, estaban muy bien. Me despedí de Alejandro. Ya caminando en la calle, se despertó en mí una admiración por el papá que hoy había conocido.
(FIN)

No se que significará Ximeroni, pero me gusta la canción. Les dejo con Nana Mouskori.