martes, 23 de junio de 2015

Casa de Cuento








El Gabo cuenta sobre una casa sin techo donde el escribía. Yo también supe de una casa sin techo, allí dormí una noche y pude ver estrellas. Hoy he sabido de una casa sin piso, o sea sin nada debajo, “solamente“ aire.

La casa sin techo que conocí cuando tenía siete años, fue en La Unión, en Huánuco. Llegamos con mi mamá cuando era ya noche. Era el lugar para dormir, ya que al día siguiente el viaje continuaría. Estaba muy oscuro. A lo lejos se oía el cantar del río. Y allí en lo alto, habían racimos de estrellas. No tuve miedo. Esa noche dormí allí, y las estrellas fueron mis faroles.

En otra ocasión, me encontraba en lo alto de un cerro en Comas. Era bien alto. Por Dios que era altísimo, y uno miraba a lo lejos una multitud de puntitos de luz. Era como un ejército de luciérnagas, o la vía láctea que se había deslizado a suelo limeño. Una señora me dijo: "que bonito se ve eso allá abajo". Yo le dije: Señora estamos tan alto, que de repente lo que vemos allá abajo, es el cielo.

Y la casa sin piso, es una que hace equilibrio sobre una cuerda, y está ubicada en lo alto de una quebrada. Para llegar a ella, hay que ser un mago, ya que debe caminarse por la cuerda, luego se toca la puerta y el dueño abre y te invita a pasar. Las sillas y mesas están pegadas en las paredes y dentro las personas se desplazan usando cuerdas y así evitar caer. Lo fantástico es que en las noches de luna llena, solo hace falta tomar asiento y mirar hacia abajo y deleitarse con la visión del inmenso disco de plata... son las ventajas de vivir en una casa sin piso.


FIN
Autor: Carlos Torres

Nota: La ilustración de la casa sin piso, es del libro de Elsa Bornemann: Bilembambudin o el último mago. Ediciones ANAYA.

lunes, 22 de junio de 2015

Elsa Bornemann









El sábado 20 antes de empezar la sesión de cuentos, uno de los libreros se acercó y al tiempo en que me entregaba un libro decía: "Para que cuentes".

Me había obsequiado un libro de la escritora argentina. Elsa Bonermann, educadora y autora de numerosos libros de cuentos. Su obra: El libro de los chicos enamorados", fue seleccionado entre textos de todo el mundo para figurar entre LOS DIEZ MEJORES LIBROS PARA NIÑOS, según el Banco del Libro en Venezuela en 1982.

Durante la última dictadura militar que gobernó Argentina, autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, su libro "Un elefante ocupa mucho espacio" fue censurado y pasó a integrar la lista de autores prohibidos. Ese libro integró la Lista de Honor de IBBY (International Board on Books for Young People).(Fuente Wikipedia).

La edición que tengo de: "Un elefante ocupa muchos espacio", es de: Ediciones Librerias Fausto, ilustrado por Juan Marchesi. Año 1986.

Gracias Feria De Libros Amazonas


Soy Narrador y Cuentacuentos. Para funciones y presentaciones, contactarme a: ctorres1000@yahoo.es

jueves, 21 de mayo de 2015

Rumor






Un rumor está circulando por el mundo. Dicen que el libro tal como lo conocemos va a desaparecer. Que es ya inadecuado el portar un objeto bajo el brazo. Que es de épocas de cuando Plutón era planeta el pasar con los dedos las hojas de un texto. Que en tiempos de tecnología, de bits y bytes lo sensato y lo ajustado al signo de la época es leer en la pantalla de una computadora o de un celular.

Pues frente a ese rumor, ha aparecido otro que va tomando fuerza.

Sucede que noticiados del posible hecho de la desaparición del libro impreso, pues resulta que Jean Valjean, se ha salido de las páginas de la novela de Victor Hugo y buscó a Espartaco, el héroe del relato Howard Fast. Los dos andan por bibliotecas y ferias de libros. Se asegura que los vieron caminar junto al Puente Balta, en el cruce de los jirones Andahuaylas y Amazonas en una ciudad llamada Tres Veces Coronada Villa, y que llegaron a un lugar donde los libros estaban de fiesta: Libreros de Amazonas.

Otros dicen que también estuvieron de incógnito en las funciones de trovadores y cuentacuentos. Hay quienes afirman que los vieron rondar por el Encuentro Amateur de Cuentacuentos y Monólogos: Tengo la Palabra. Su presencia despertaba entusiasmo y rápidamente lograron la adhesión no de miles, sino de cientos de miles, de héroes y heroínas, de personajes mitológicos. de los seres de fábula y de cuentos de princesas y dragones. Los príncipes azules han preparado sus corceles y han ofrecido su valentía para esta hermosa tarea de salvar al libro.

Pero hay un serio problema, falta el líder que comande esta descomunal fuerza.

El que me contó dice que Mowgli a la carrera se adentró al bosque y buscó al sabio Buho. La ave nocturna tenía la respuesta. Ahora los personajes comenzaron a caminar y al frente de ellos, comandando las lineas, viaja El Caballero de la Triste Figura, don Quijote de la Mancha.

(FIN)
Autor: Carlos Torres

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martes, 19 de mayo de 2015

El extraterrestre


Mi amigo el Superheroe, nuevamente me sorprendió. Hoy le vi con la cara pintada de verde, sabe Dios que habrá usado para conseguir la piel de ese color.

-Hola amigo Superheroe
-Ahora soy un extraterrestre
-¿Extraterrestre?
-Si, y ahora voy a ver las estrellas.

Y levantó un tubo y lo usó de telescopio para mirar el firmamento. Que carajo le iba a decir que estrellas no se pueden ver a las 10 de la mañana. Lo que mi amigo jugaba, era mucho más verdad que lo que yo podía enseñarle de astronomía. Total uno puede ver estrellas hasta con los ojos cerrados.

No me refiero a que uno le den un pisotón en el pie, y el dolor le haga ver a uno estrellas. Me refiero a que te pueden dar un beso, y no solo ves estrellas, sino hasta los confines del universo.

Así que le dije adiós a mi amigo. El seguía observando Las Pléyades, Sirio y Aldebarán. Ese mi amigo El Superheroe, a sus cinco años, vuela ya de una punta a otra de la galaxia. De seguro ha conocido a Melquiades, el gran astrónomo ciego que contemplaba el firmamento con las manos.






(FIN)
Autor: Carlos Torres


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martes, 12 de mayo de 2015

Un gato engañado






Cuento popular del Japón

Hubo una vez un hacendado muy rico, quien gustaba de coleccionar tallados de animales. Tenía esculturas de caballos, águilas, elefantes, leones, pero no tenía una de un ratón, así que convocó a su mansión a dos hábiles talladores. Les dijo: necesito que sus tallados sean tan reales, que mi gato al verlos se abalance sobre ellos. Pondré sus trabajos juntos, y al autor del tallado que mi gato coja primero le daré una bolsa con monedas de oro.

Pasaron los días y los dos talladores presentaron sus trabajos. Uno de ellos era un portento de belleza. Era un ratón fabricado en madera y parecía real. El otro era un escultura deforme, ciertamente no se parecía a un ratón y no engañaría a nadie. El escultor de este segundo muñeco dijo: Señor llamad al gato, y que el elija.

El hacendado sentía que era algo tonto, pero como había dado su palabra para la premiación ordenó traer al gato. El gato fue llevado e inmediatamente se lanzó sobre el maltrecho tallado hecho en raro material. Recibió pues su autor la bolsa con las monedas.

Intrigado el hacendado preguntó al tallador que usó como material para su confección. La respuesta que obtuvo fue: usé pescado seco.

El hacendado y los demás presentes no pudieron resistir la risa, habían sido engañados.
El tallador que usó madera también fue premiado, su ratón era hermoso. El hacendado anunció: yo me quedaré con este ratón, que el otro lo tenga mi gato.

(FIN)


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jueves, 7 de mayo de 2015

Mi amigo el Superheroe







Cerca de mi casa vive mi amigo el Superheroe. No se que edad tiene. Un tiempo es El Capitán América y otro resulta encarnando a Batman. Hoy el me dijo que ya no es Superheroe. Mi amigo agregó:

-Ahora soy un león
-¿León?
-Sí. Mira mis garras.

El me señaló sus pies. Efectivamente, allí estaba la prueba de su felinidad. Alcancé a ver dos poderosas garras con sus puntiagudas uñas hechas con tenedor. El se había atado a cada pie un tenedor.

Antes de despedirnos, me obsequió un rugido, que el mismísimo león de la Metro envidiaría.

¡Que tal imaginación la de este niño!

Espero que en la escuela, no le maten esa habilidad. De esa imaginación están llenos los cuentos. Es la imaginación de la que carecen nuestros gobernantes y por eso no pueden encarar con tino y con justicia las demandas de sus gobernados.

Hoy tuve suerte. Hoy vi un león, y es mi amigo.

(FIN)
Autor: Carlos Torres

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lunes, 4 de mayo de 2015

Agonía del amor








¡Trujillo, Acho, Puente Nuevo!

Son ya las 10 de la mañana. Me voy para Amazonas. Es el sábado de títeres y de cuentos. Me ubico en un asiento casi al final de la combi. En la fila de atrás una pareja de jóvenes discute. Ella grita: "Mi viejo le prestó plata al tuyo, ahora le tiene que devolver."

Sube un chino. Se sienta detrás mio. ¡Lleeeeva!, dice el cobrador.

Frenazo.

Pregunta: ¿Entrada Huaycán?

Respuesta de cobrador: De aquí tres cincuenta.

Sube la pasajera, resopla, se sienta junto a la ventana.

Suena un celular. La dama que va a Huaycán saca su celu:
"Oye tu te pasas. Si no te estoy jodiendo, no llamas. Me tienes que cumplir con lo del mes. Debo pagar el colegio de tu hijo".

¡Entra derecha!, ¡bajan cinco! 

¡Breve, breve, breve!

Nuevamente el celular. Ella responde: "Tienes que cumplir. Solo llamas para joder. Si me llega a pasar algo tu tienes la culpa."

El chino tose, volteo. Me dice: Yo tenía mi mujer. No nos llevábamos bien y cada uno siguió por su lado. Es demás pelear:

Vuelta el celular: "¡Carajo, no me jodas!. Me estoy poniendo mal, y tu eres el culpable."

Tose nuevamente el chino, vuelvo yo a voltear: "Lo que falta es más diálogo."

La pareja de jóvenes tercia en la conversa. Tal parece que lograron un entendimiento para la deuda entre sus respectivos "viejos": "Si les falta entenderse mejor"

Y el celular otra vez: "Carajo, ya te hablé claro. Bien como no quieres entender, te jodiste. No verás nunca más a tu hijo"

El chino, esta vez no tose, pero expresa: "Eso ya es demasiado para mi. ¡Esquina baaajan!
...y el chino bajó.

FIN
Autor: Carlos Torres


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