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jueves, 20 de junio de 2013

Sueños



 
Imagen del blog: mari mirada interna, Descubre la riqueza de tu ser
 
 

Alguien mientras dormía, disfrutaba del soñar. Siempre tenía un mismo sueño: Soñaba que estaba durmiendo.  Así que para despertarse, primero lo hacía en su sueño y luego se despertaba ya en su totalidad. Le gustaba ese ejercicio.
 
El soñador fue ganando más práctica en su actividad, así que una vez, mientras dormía soñaba que estaba durmiendo y en ese segundo sueño, también estaba soñando que dormía. Para despertarse, lo hacía en su segundo sueño, luego en el primero y finalmente en la realidad.
 
Fueron pasando los días y gustó tanto de su actividad, que la llevaba hasta seis e incluso siete escalones. Para despertarse, lo hacía primero en su séptimo sueño, luego en el sexto y así hasta llegar a la realidad.
 
Pero una vez, fueron tantos los niveles de sueño usados, que para despertarse comenzó la larga secuencia de des ensueños, hasta que perdió la cuenta y se pasó al otro lado de la realidad, y no consiguió despertarse en lucidez. Mientras estaba dormido, perdido en sus niveles, intentaba hacer el camino inverso, pero igual, ya no pudo volver a la realidad y se quedó así, perdido entre sus sueños.
 
 
(Esta es una historia, que García Márquez confiesa que no publicó. El sentía que la trama, era muy corta para llegar a ser un relato completo).

jueves, 15 de noviembre de 2012

Los Sueños


Una niña, pasó la tarde atareada en envolver una cajita con papel dorado. Contenta de haber logrado su esfuerzo, sonrió. 

El papá, llegó a casa y la reconvino a actuar con mesura, ya que se había gastado todo el papel dorado y este era costoso. En casa, el dinero se hacía escazo. 

Al día siguiente, muy temprano. La niña sorpende al papá. Le entrega la cajita dorada y le dice que es el regalo por su cumpleaños. El papá se sintió un poco avergonzado. 

El padre, entusiasta, abrió la caja. Estaba vacía. Mas tarde, lo comentó con su hija: "la caja que me regalaste, no tenía contenido. No había nada" La niña le contestó: "No puede ser, antes de forrarla, la llené de sueños". 

Tiempo después, la niña sufrió un accidente y pasó al mundo espiritual. El papá colocó la cajita llena de sueños, sobre un velador y noche a noche, la cajita le alimentaba el espíritu con su contenido. 


Saludos Carlos el Narrador