lunes, 20 de octubre de 2014

Ballena



Una Ballena

Salta del mar.

Al cielo va,

volviose nube azul.




Dibujo desarrollado en el taller de: Dibujo y Pintura de la Cámara Popular de Libreros de Amazonas.


Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

viernes, 17 de octubre de 2014

Palabras detrás del silencio



 





Hay muchas palabras detrás del silencio  

Para un niño de un país que mire al Atlántico, este es un sol que se despierta. Para los niños del Perú, este es un sol que se va a dormir. Que bueno que es el sol con los niños del planeta, ya que si en un lado se acuesta, en el otro se despierta y regala su compañía. Es un sol bueno para todos y entrega su trabajo sin distinción de credo, etnia o religión. 
El sol duerme, pero hace obra.


(Dibujo del Taller de Pintura y Dibujo impartido en el Campo Ferial Amazonas de la Cámara Popular de Libreros)


Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

jueves, 16 de octubre de 2014

El Péndulo


Siempre es posible volver a empezar.



 




Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

miércoles, 15 de octubre de 2014

La cima

 




Perdón por la ligereza amigo Vincent, pero esta pintura se me antoja que tiene tu sello. Yo ignoro sobre técnicas, sobre escuelas o corrientes. No se si este será puntillista o post-impresionista. Sólo se que me gusta. Y algo de usted tiene don Vincent. El cielo está oscuro y con color de pronta lluvia. No obstante el sol hace pelea y los colores del campo se mantienen. 

En la cima, los árboles miran, los días por venir.


(Dibujo del Taller. Dibujo y Pintura, del Campo Ferial Amazonas, de la Cámara Popular de Libreros)

Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

lunes, 13 de octubre de 2014

Flores


A veces me ponía triste, entonces caminando me iba al Parque Salazar en Miraflores. Me gustaba observar unos árboles que yo les llamaba palmares. Recuerdo que eran cuatro y que miraban el mar. Yo me ponía a su lado y entonces los cinco contemplábamos el horizonte. Era muy bueno. La visión y la compañía se tragaban mi tristeza.
Ya repuesto, partía. Me despedía de mis amigos que habían tenido la bondad de escucharme sin preguntar que me sucedía.La visión de este dibujo, me trajo a la memoria a ese jardín de árboles con vista al mar.





(Dibujo del Taller de Pintura y Dibujo impartido en el Campo Ferial Amazonas de la Cámara Popular de Libreros)




Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

domingo, 12 de octubre de 2014

Mirando a las estrellas






Era una tarde verano del año de 1958. Ronald, un niño de nueve años, caminaba de su casa a la biblioteca estatal de su distrito en Carolina del Sur, Estados Unidos. Atravesó la puerta de la biblioteca sin tomar atención a un letrero. Miró los anaqueles. Los lectores lo observaban con desaprobación.

Ronald cogió dos libros y se fue al mostrador de la bibliotecaria quien con tono fuerte le dijo: "¿No viste el letrero de la entrada?, dice: No se admite gente de color"

El niño insistía en su propósito, quería sentarse a leer los dos libros. La bibliotecaria llamó a dos agentes de la policía. Ellos al ver al causante del disturbio, pues se sintieron desubicados. El niño apretaba los dos libros contra su pecho. Al parecer no había salida. De pronto uno de los policías hizo la propuesta salomónica : "Deje que el niño se lleve los libros a su casa", y así fue.

No fue esa la única tarde, vinieron muchas más. Ronald leía y leía, sobre todo libros de astronomía y de viajes espaciales. Ya de mayor, estudió física en la Universidad, y posteriormente obtuvo un doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Se convocó a una plaza para astronauta en la NASA y Ronald E. McNair logró el puesto y se convirtió en un astronauta negro, o mejor diré afroamericano. Participó en un vuelo y por su desempeño fue seleccionado para tripular el Transbordador Espacial Challenger.

El Challenger, alzó vuelo. Millones lo miraban surcar los aires, para después en un instante ver como estallaba en mil pedazos. Murieron Ronald y sus cinco compañeros. Ronald volaba ahora a las estrellas, donde no hay carteles que impidan el paso por el color de piel que tienes.

La biblioteca de Carolina del Sur, aquella a la que de niño asistía el astronauta, lleva a hora por nombre: Biblioteca Pública Ronald E. McNair

(FIN)


Para este relato usé como fuente la información de: Cuaderno de Cultura Científica, texto de Javier Peláez.



Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

viernes, 3 de octubre de 2014

Recuerdo


¡Apúrate Carlos que ya vamos a partir!

Dijo mi madre. 

Mi familia eran mi mamá, mi hermana de siete años y yo de ocho, y ese día íbamos por la cuarta mudanza del año. Nuevamente cambiábamos de casa. Partimos. Yo portaba una pequeña maleta que mamá quería mucho. Siempre tuve la curiosidad de saber que guardaba esa maleta. Tenía cerradura de llave y no me era posible abrirla.

Un día, la llavecita quedó en la cerradura. Abrí para mirar el contenido. No había nada.

-Mamá, esa maleta no tiene nada.
-Fíjate bien. Allí voy poniendo los recuerdos de las casas en que hemos vivido.

Han pasado cincuenta años, mi mamá está ahora en el mundo espiritual. Tengo la maleta conmigo, y siento que cada día que pasa, pesa más.

(FIN)






Soy Narrador. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es