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martes, 3 de noviembre de 2015

Gran caminata ecológica








Hace unos años, de pura casualidad vi un aviso en la televisión. Se anunciaba un programa de celebración de turismo ecológico: Ruraltour. Se iba a celebrar en un pueblecito a unas dos horas de camino de Tarma.

No necesité de más. Compré mi boleto y me fui a Tarma un viernes por la noche. Llegado a la ciudad preguntaba y preguntaba sobre el Ruraltour. No había noticias. Yo recordaba el nombre del poblado y busqué movilidad para dirigirme hacia allí.

Llegué. La plaza estaba vacía. Me dije: la información no era certera. Pregunté a un vecino y me respondió: Sí, aquí es el Ruraltour. Esperé. Fueron llegando otros visitantes, y en unas dos horas éramos ya un buen número. Pocos pero suficientes.

Hubo danzas, visitas guiadas, comida regional, fogata de camaradería y fiesta de clausura. Pero lo que más me impactó fue la ejecución de una canción hecha por una anciana maestra de la localidad. Ella vestía de fiesta con su pollera multicolor, y llevaba un tamborcito. Iba diciendo las coplas y el compás del tambor le hacía de voz segunda. De pronto una delegación de una lejana comunidad hizo su aparición. Traían una vicuñita que era parte del ganado comunal. La maestra comenzó a entonar nuevamente su canción, ahora ofrendando su actuación a la hermosa vicuña. Fue un momento espectacular. Todo sonido cesó. Hasta el viento detuvo su hablar. Solo se escuchaba la voz de la cantante. Yo miraba a la maestra, miraba la vicuñita, miraba las montañas, miraba el cielo.

La actividad del Ruraltour se ha repetido año a año. Yo fui a su primera versión. Tiempo después acudí a la séptima temporada. Había más actividad y la organización involucraba ya a muchas personas, pero no fue igual a la que viví en la sierra de Junín, cerca de Tarma.

(FIN)
Autor. Carlos Torres

Soy Narrador y Cuentacuentos. Para funciones y presentaciones, contactarme al fono 996583864, o escribir a: ctorres1000@yahoo.es

jueves, 29 de mayo de 2014

Un pueblo que defendió a un árbol









La noche en que era agasajado por sus familiares y partidarios, el flamante alcalde de Andamarca declaró: "A partir de hoy comienza la etapa de modernización de nuestra querida ciudad". A la mañana siguiente los andamarquinos fueron tempranamente despertados por el ruido de una excavadora que comenzaba a labrar una zanja en la vereda que rodeaba a la Plaza Central del pueblo. A eso de las 9 de la mañana, el alcalde y sus concejales oficiaron una ceremonia y anunciaron que la plaza se renovaría totalmente. Como es usual, se procedió a la puesta de la primera piedra de la nueva plaza de Andamarca,

Terminada la ceremonia se vio a un grupo de operarios que se dirigía hacia el legendario y tradicional Pisonay que ocupaba el centro del parque. Estaban provistos de sierra a motor, machetes y sogas. Se disponían a talarlo. Los vecinos miraron la escena con pavor. Ese Pisonay era el báculo de San Isidro, el Santo patrón de Andamarca.

La noticia corrió por todo el pueblo, y una multitud comenzó a rodear la plaza. Unos vecinos penetraron en la iglesia y sacaron la imagen de San Isidro, la que fue colocada sobre al atrio para que sea testigo de lo que iba a ocurrir con su árbol. Las protestas frenaron la acción de los taladores. Una fría calma recorría el ambiente. Cerca del medio día hizo su aparición un comando del ejército el cual rodeó la plaza. Era el respaldo de seguridad que había solicitado la alcaldía.

Los taladores iniciaron su labor. Uno de ellos se trepó al Pisonay y encendió la moto sierra. La población emitió un murmullo de desaprobación. Una rama pesadamente cayó al suelo. Los vecinos no se contuvieron mas y a la carrera se dirigieron al Pisonay. Los soldados trataron de contenerlos pero se vieron rebalsados. La protesta era extrema. A piedrones hicieron descender al de la moto sierra y se formó una cadena humana que abrazó al árbol. Las circunstancias obligaron al alcalde a pronunciarse y dijo: La voluntad del pueblo se impone. No se removerá el árbol.

Por la tarde los andamarquinos danzaban alrededor del árbol. Le habían salvado la vida.

(FIN)

Nota: La foto es de la web  http://rickmohr.net